¿Soda Stereo es realmente la mejor banda de rock en español?
Lo que nadie se atreve a decir en voz alta.

Te voy a hacer una pregunta incómoda. No porque quiera pelear; sino porque creo que llevamos demasiado tiempo asintiendo en silencio ante ciertas verdades a medias. ¿Soda Stereo inventó algo? ¿O simplemente fue la banda correcta en el momento correcto, en el continente correcto?
Antes de que saltes: no estoy diciendo que Soda fuera mala banda. Estoy diciendo algo más interesante que eso.
En un episodio de Hablando con OiramX, el buen Pa puso esa pregunta sobre la mesa y yo tardé unos segundos antes de responder. No porque no supiera qué pensar; sino porque sabía perfectamente lo que venía después de decirlo.
Pink Floyd, The Cure, The Police, Bowie, Héroes del Silencio, los Enanitos... todo eso ya estaba ocurriendo años antes en otras partes del mundo. Soda lo tomó, lo entendió, lo tradujo al español y lo ejecutó con una visión y una estética impecables. Eso tiene un valor enorme. Pero hay una diferencia importante entre ser un fenómeno cultural y ser una revolución musical.
Y cuando Pa y yo terminamos de hablar de Soda, la conversación se fue a un lugar mucho más incómodo.
No como imitación. Como referente.
Una banda nacida de este lado del mundo que haga que músicos de otros países tengan que voltear hacia acá para preguntarse qué demonios están haciendo estos tipos. Caifanes, Zoé, Porter, Santana; nombres que aparecen en la conversación, cada uno con su argumento, cada uno con su asterisco.
Pero en algún momento del episodio Pa me preguntó de dónde nace mi relación con la música. Y ahí la conversación cambió de tono completamente.
Apareció un cassette de Pink Floyd. Un niño de nueve años. Y mi padre diciéndome: "Mira, enano, estos güeyes te van a volar la cabeza." Después vinieron Beatles, Maiden, Toto, Yes, Deep Purple, jazz y blues. Y detrás de mi padre, mi abuelo; Glenn Miller, Benny Goodman, swing, ópera y música clásica. Tres generaciones aprendiendo a escuchar.
Mi padre murió hace dos años. Durante un tiempo incluso regresar a aquella música fue difícil. Pero en algún momento entendí algo:
Quizá muchos estén completamente en desacuerdo conmigo sobre Soda. Quizá otros lleven años pensando algo parecido. Pero precisamente por eso vale la pena escucharlo.
Porque quizá Latinoamérica no necesita otra banda a la que declarar "la mejor de todos los tiempos". Quizá necesita empezar a preguntarse dónde está la próxima banda que nos obligue a inventar una categoría nueva.