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Farmeando aura,
el nuevo trend.

Sobre el talento real, la disciplina que ya no exigimos, y por qué la generación con más conocimiento del mundo en la palma de su mano parece tener menos en el cerebro.

oiramx.com  ·  lectura: ~9 min  ·  Filosofía · Generaciones · Tecnología
Farmear Aura

Vi dos videos casi idénticos en estructura. En ambos había jóvenes frente a otros jóvenes; una especie de batalla, gente alrededor mirando, reaccionando, esperando el siguiente movimiento. En uno competían haciendo breakdance. En el otro, farmeando aura.

Sé exactamente lo que estoy haciendo al escribir esto; probablemente lo mismo que hicieron nuestros padres cuando miraron nuestras modas y pensaron "esta generación está perdida". Yo usaba pantalones bombachos, playera pegada y un blusón holgado y abierto mientras hacía coreografías con mis amigos en la calle. Me etiquetaron de vago, de fachoso. Despues de eso fui rockero, con aretes, tatuajes y me llamaron cosas peores solo por eso. Sé perfectamente lo que se siente que una generación mayor te mire con desprecio por cómo te expresas. Y me esforze por callarles la boca con talento, un verdadero talento que no llegua sin esfuerzo.

Y aun así, con todo ese contexto, con toda la memoria de haber sido juzgado; esto de "farmear aura" me da pena ajena. Y necesito explicar exactamente por qué, porque la diferencia no es superficial.

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Antes: "mira lo que aprendí a hacer". Ahora: "mírame".

// la diferencia que sí importa

Para entrar a una batalla de breakdance podías vestirte como quisieras, tener toda la actitud del mundo y sentirte el más cool del barrio. Pero tarde o temprano había un problema real; tenías que saber bailar. Y para llegar ahí había horas de práctica, caídas, repeticiones, frustración, coordinación real con tu propio cuerpo.

Yo hice fútbol americano. basquetball. Aprendí inglés y programacion por mi cuenta. Bailé rap y underground. Toqué rock (hasta la fecha llevo pantalones rotos y aretes). En cada una de esas cosas había una curva de dolor antes de la recompensa; nadie te aplaudía el primer intento. Un windmill mal ejecutado te tira al piso, literal. Ahí está la diferencia con repetir un paso que ya viene coreografiado dentro de un videojuego, copiado sin desarrollar absolutamente nada propio; no hay caída posible, no hay cuerpo entrenándose, no hay técnica que perfeccionar durante meses. Solo hay repetición de algo ajeno esperando que alguien más te mire.

La moda siempre nos obligó a desarrollar una capacidad. Esta generación encontró la forma de saltarse ese paso por completo.
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// el problema real no son ellos

Aquí es donde me parece demasiado cómodo señalar solamente a los jóvenes. ¿Quién les puso una pantalla enfrente durante la comida para que estuvieran tranquilos? ¿Quién descubrió que YouTube era una niñera excelente? ¿Quién sustituyó poco a poco el aburrimiento, el juego, la conversación real, hasta la frustración; por una pantalla?

Nosotros. Los adultos enajenados en sus propias redes, sacando fotos de desayunos perfectos y viajes que necesitan ser vistos para sentirse vividos. Padres que no despiertan porque están exactamente en el mismo mecanismo que después le reprochan al hijo.

Aburrirse sirve. Esperar sirve. Inventar qué hacer con el tiempo sirve. Resolver un conflicto cara a cara sin un botón para cerrar la aplicación, sirve. Son experiencias donde se aprende algo que ninguna conexión de fibra óptica puede descargar; cómo vivir en el mundo real. Y luego crece ese niño, y nos sorprende que una recompensa que tarda meses le resulte menos atractiva que una que tarda segundos. Quizás deberíamos preguntarnos quién le enseñó eso primero.

La nueva Generacion
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// mi abuelo no lo hubiera permitido

No lo justifico; pero mi abuelo los hubiera metido a cinturonazos, y en el fondo ahí está exactamente lo que le falta a esta generación. Disciplina con consecuencia real. Hoy cambiamos las reglas de los deportes y de la educación por no herir susceptibilidades, y ahora los vemos así; sin filtro de esfuerzo, sin caída, sin la fricción que forma carácter.

Nadie se atreve hoy a herirlos con un "no" real, con una derrota real, con una crítica que duela y forme. Y eso no es amor; es cobardía disfrazada de amor. Y cae exactamente en el extremo opuesto.

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// lo que sí deberían estar haciendo

Aquí está lo que de verdad me frustra, más que el trend en sí. Un joven de hoy tiene, literalmente en la palma de su mano, el conocimiento acumulado de toda la especie humana. Programación, física, electrónica, idiomas, edición, cualquier disciplina que le despierte curiosidad. Esta generación debería estar reinventando el mundo entero...

La Tecnologia

...no imitando pasos de videojuegos o de videos tontos que se hicieron virales sin profundidad real, para que extraños los miren tres segundos. Gritan ser mirados por sus padres y eso es una llamada de atención a los padres de estos jovenes.

Que es farmear Aura

Un niño con acceso a la inteligencia artificial que existe hoy debería, a estas alturas, ser capaz de construirse su propio Jarvis en su cuarto; un asistente que él mismo programe, entienda y haga crecer. Eso sería usar la tecnología exactamente como debería usarse; como herramienta de creación, no como espejo de validación.

Nunca habíamos tenido tanto conocimiento disponible. Y precisamente por eso deberíamos exigirnos más, no menos.
Jarvis
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Sería injusto usar treinta segundos de internet para juzgar a millones de personas. Hay jóvenes extraordinarios ahí afuera creando música, ciencia, empresas, arte, cosas que mi generación ni siquiera imaginaba posibles. Esto no es una guerra de generaciones, y no tengo miedo de decir mi opinión con franqueza aunque incomode; cuestionar una conducta no es atacar a quien la practica.

Pero tampoco voy a fingir que todas las direcciones culturales son igual de válidas solo porque cuestionarlas resulte incómodo. Prefiero una sociedad que recompense aprender algo, crear algo, dominar algo, equivocarse e intentarlo de nuevo. Que use esa cantidad absurda de conocimiento disponible para volverse más capaz, no simplemente más visible.

Porque dentro de veinte años probablemente nadie recuerde qué demonios significaba farmear aura. Pero el mecanismo que estamos normalizando sí va a importar.

Antes: "mira lo que aprendí a hacer."
Ahora: "mírame."

¿Qué les estamos enseñando nosotros que realmente valga la pena ser?

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